Nieve

En palabras de André Stern jugar es lo primero que hace un niño al que dejamos tranquilo y si no le interrumpiéramos… ¡el niño jugaría siempre!

Con el lema jugamos por el placer de jugar surge “Nieve”.

Jugar se convierte en el único motor de pensamiento para los niños en esta instalación. Como detonante un fenómeno meteorológico y un cobijo: Niños, ¡ha nevado! Para simular la nieve se usa confeti de color blanco, el cobijo lo constituye un iglú formado por flotadores transparentes. La descontextualización de objetos cotidianos y accesibles funciona como lenguaje plástico de juego. Un flotador nos ayuda a mantenernos en el agua pero si tenemos decenas de ellos podemos hacer una construcción de una cúpula geodésica. Así como, el confeti lo asociamos a lo festivo y efímero pero sí podemos hacer pequeñas montañas, nuestra concentración e imaginación comienza a funcionar.

Los mensajes a transmitir giraban en torno a la utilidad de los objetos: ¿qué pasa con los objetos cuando dejamos de necesitarlos? ¿cuántos usos diferentes puede tener un objeto? Como recurso pedagógico, se utilizaron dos modelos de flotadores, correspondientes a los dos tipos de elementos poligonales necesarios para la cúpula geodésica en la que se basa la construcción.

Pensado y producido junto a Ana Belén Lopez Plazas de Un estudio Propio

Tipo: instalación lúdica

Fecha: enero de 2020

Dónde: Colegio Oficial de Arquitectos de Murcia

Fotografía: Iñaky Santiago, fotografía de arquitectura

Con la colaboración de Isabel López Plazas, David Pérez Martínez e Iñaki Santiago

Subvencionado por el  Colegio Oficial de Arquitectos de Murcia

 

FOTOGRAFÍAS (Iñaky Santiago)

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