Infografías
Iñaky Santiago
La nueva sede Nomad Trackers nace como un ejercicio de investigación sobre el trabajo nómada, los espacios flexibles y la arquitectura para entornos laborales híbridos. No fue construido, es cierto. Pero la verdad es que hay proyectos que, aunque no lleguen a ejecutarse, empujan más los límites que muchos edificios levantados con prisa.
El encargo partía de una nave industrial con oficinas en buen estado, aunque completamente impersonales.
La empresa —dedicada al desarrollo y comercialización de placas solares— quería algo más que una oficina: buscaba un espacio que reflejara innovación, energía y movimiento. Y ahí es donde decidimos ir un paso más allá.
Este proyecto para nomad trackers explora cómo diseñar oficinas adaptables, colaborativas y tecnológicamente integradas, capaces de transformarse según las dinámicas diarias del equipo.
Nomad Trackers no quería una oficina convencional. Quería un ecosistema.
El punto de partida fue claro: si el trabajo ya no es estático, ¿por qué el espacio debería serlo? Propusimos un diseño basado en módulos móviles y áreas sin jerarquías rígidas, donde cada profesional pudiera apropiarse temporalmente del espacio según su necesidad: concentración, reunión intensa o trabajo colaborativo espontáneo .
La gran nave industrial se concibe como un contenedor abierto, casi como un paisaje interior. Las salas de reunión se plantean como “cajas sueltas” dentro del espacio principal, evocando la lógica estructural de los campos solares que desarrolla la empresa. Es arquitectura que dialoga con el ADN del cliente. No es decoración. Es identidad construida.
Antes era una oficina más. Después, habría sido un laboratorio de ideas.


La galería muestra el proceso conceptual completo: planta de distribución flexible, renders interiores con mobiliario móvil, infografías de uso y referencias materiales.
Se puede apreciar cómo la distribución evita pasillos rígidos y favorece recorridos fluidos, con zonas de coworking abiertas, áreas de reunión delimitadas por cambios de material y una integración estratégica de espacios de descanso.
Los renders no son simples imágenes bonitas. Son hipótesis espaciales. Son pruebas de cómo puede funcionar un entorno de trabajo contemporáneo cuando se diseña desde la estrategia empresarial y no desde la costumbre.
La propuesta se basa en diseño de oficinas flexible y multifuncional: mesas reconfigurables, módulos móviles, ausencia de despachos cerrados y zonas de uso variable según la intensidad del trabajo.
El espacio central funciona como corazón colaborativo, mientras que los perímetros albergan áreas de concentración. Además, se plantean zonas de apropiación temporal sin puestos asignados, coherentes con la lógica del trabajo híbrido y remoto.
Es un espacio que no impone cómo trabajar. Lo facilita.
Nomad Trackers trabaja con energía solar. Y eso no podía quedarse en el logotipo.
La inspiración formal surge de la estructura de los seguidores solares y del campo fotovoltaico . El degradado azul en techos evoca el cielo abierto. Las luminarias con forma de nube refuerzan esa narrativa. La moqueta en tonos terrosos remite al terreno sobre el que se apoyan los paneles.
Además, se plantea la reutilización de placas fotovoltaicas defectuosas como elementos interiores cuando fuera posible, introduciendo un gesto de economía circular. No es postureo sostenible. Es coherencia.
La arquitectura, cuando está bien pensada, comunica sin necesidad de carteles motivacionales en la pared.
El proyecto apuesta por un modelo híbrido entre oficina tradicional, coworking y hub creativo. Hay áreas de trabajo compartido, zonas de reunión informal y espacios de descanso que actúan como catalizadores de conversación.
Porque la innovación no surge solo frente a una pantalla. A veces aparece en una pausa café bien situada.
La distribución, visible en planta, muestra cómo se integran baños, núcleos de servicio y áreas técnicas sin interferir en la continuidad espacial. Se evita compartimentar en exceso. Se favorece la permeabilidad visual. Y eso, además, reduce jerarquías internas.
El proyecto finalmente no se construyó debido a cambios en la estrategia empresarial del cliente. Es algo que ocurre más de lo que se cuenta. La arquitectura también depende de decisiones económicas y corporativas.
Pero que no se haya ejecutado no le resta valor. Al contrario. Nomad Trackers funciona como un laboratorio conceptual sobre la arquitectura del trabajo futuro, el diseño de oficinas adaptables y los espacios colaborativos contemporáneos.
Y, siendo honestos, muchos de los aprendizajes desarrollados aquí han permeado proyectos posteriores.
A veces los edificios no construidos son los que más construyen al estudio.
A continuación se detallan las características técnicas y de autoría de la vivienda.

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